Un estudiante puede estar aprendiendo fracciones en el colegio y, al resolver operaciones básicas, todavía necesitar contar con los dedos. Detectar ese tipo de vacíos antes de empezar las clases es el punto de partida deEye Level, una metodología educativa de origen surcoreano que funciona desde mayo en Samborondón para niños y adolescentes de 5 a 15 años.

El sistema trabaja en Ecuador con Matemáticas e Inglés y ubica a cada alumno en un nivel a partir de una evaluación inicial. El grado escolar sirve como referencia para escoger la prueba, pero el resultado determina desde qué contenido comenzará a trabajar el estudiante, incluso cuando este se encuentre por debajo o por encima de lo que estudia en su institución educativa.

Ana María Hernández, representante de Eye Level Ecuador, explicó que para Matemáticas existen seis tipos de pruebas diagnósticas, seleccionadas según la edad y el grado. Cada cuadernillo comienza con ejercicios sencillos y aumenta paulatinamente la dificultad con sumas, restas, multiplicaciones y contenidos posteriores.

Durante la evaluación se revisan las respuestas y la forma en que el niño llega a ellas. Si necesita utilizar los dedos para realizar un cálculo, tarda más en determinado ejercicio o recuerda las tablas de multiplicar, pero presenta dificultades al operar mentalmente, esos elementos sirven para establecer dónde requiere refuerzo.

“Todo eso te da muchos insumos para determinar dónde empezó a tener dificultades”, explicó Hernández. Una vez identificado ese punto, el trabajo puede comenzar un nivel antes, desde contenidos que el estudiante ya comprende, para avanzar posteriormente hacia aquellos en los que presentó problemas.

Ese procedimiento puede hacer que durante un periodo el contenido trabajado sea distinto al que el alumno recibe en el colegio. Hernández recordó casos de padres que buscan refuerzo porque sus hijos ya deben multiplicar fracciones, pero el diagnóstico evidencia dificultades anteriores en operaciones básicas.

“Yo quisiera empezar por donde usted quiere empezar, pero su hijo necesita esto”, explicó sobre las conversaciones que mantienen con las familias cuando ocurre esa diferencia. El objetivo es trabajar primero los conocimientos pendientes antes de avanzar al contenido correspondiente al curso del alumno.

En Matemáticas existen 32 niveles. Del 1 al 23 se trabajan contenidos y habilidades correspondientes a primaria y del 24 al 32 se abordan los de secundaria. Cada estudiante ingresa al punto que determina su evaluación, por lo que puede comenzar, por ejemplo, desde el nivel 1 o incorporarse directamente al 13.

Completar un nivel toma aproximadamente de dos meses y medio a tres meses. El tiempo varía según las repeticiones y los refuerzos que requiera el estudiante. Por esa razón, el sistema tampoco establece que todos deban completar los 32 niveles disponibles.

Las clases son presenciales y se realizan una o dos veces por semana. Al llegar, los estudiantes trabajan con una instructora que presenta el contenido y verifica su comprensión. Posteriormente pasan a cubículos para resolver ejercicios individualmente y, al terminar, vuelven con la instructora para revisar lo realizado durante la sesión.

El material se divide en cuadernillos de aproximadamente 16 páginas. En Matemáticas se desarrollan dos líneas paralelas de trabajo, una relacionada con aritmética y otra con lógica, comprensión y aplicación de problemas. Los ejercicios cambian gradualmente de dificultad conforme se completan los cuadernillos.

La posibilidad de preguntar individualmente es otra de las diferencias que Hernández identifica frente a un aula con 25 o 30 alumnos. Ella, que además es profesora, explicó que en grupos numerosos puede ocurrir que un estudiante deje de preguntar cuando continúa sin comprender un contenido.

“Preguntan una vez, preguntan dos veces y ya la tercera les dio vergüenza quedar en evidencia de que no están quizás entendiendo como los demás”, señaló. En las sesiones de este método, las consultas se realizan directamente con la instructora antes y después del trabajo individual.

En Inglés se trabaja comprensión auditiva, conversación, lectura y escritura según la edad del estudiante. Parte de los ejercicios continúa en casa durante los días en que el alumno no asiste al centro. La cantidad de material se ajusta considerando la carga de tareas que ya mantiene en su colegio.

Esta metodología pertenece a Daekyo, nació en Corea del Sur y tiene alrededor de 50 años de funcionamiento. Actualmente existen más de 1.500 centros que utilizan esta metodología en distintos países. En Ecuador se escogieron Matemáticas e Inglés para empezar las actividades, aunque el sistema dispone de programas adicionales en el exterior.

La primera sede ecuatoriana abrió en mayo en Jardines Plaza, en Ciudad Celeste, Samborondón. Actualmente mantiene alrededor de 20 estudiantes con asistencia constante. La mensualidad de Matemáticas es de $ 139 y la de Inglés, de $ 99; ambos valores incluyen los materiales utilizados en las sesiones y los ejercicios para casa.

Para noviembre está prevista la apertura de una segunda sede en la vía a la costa. Hernández explicó que actualmente reciben alumnos que se trasladan desde Chongón y consultas de familias residentes en esa zona, uno de los factores considerados para abrir el nuevo punto. (I)

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